DÍA 1 y 2
Bienvenidos a este viaje hacia nuestros corazones. Celebro tu valentía y tu vulnerabilidad.
Temáticas:
¿Qué es abrir el corazón?
El poder de nuestro sentir
El valor de reflexionar y cambiar nuestra historia
En este módulo encontrarás videos, meditaciones e invitaciones de escritura. Cuando llegue el momento de escribir, deja que tu corazón lo haga. No escribas con la mente. En este tipo de ejercicio no importa la ortografía, la coherencia ni la puntuación. Deja que la escritura sea automática e intuitiva. Luego lee todo lo que escribiste en voz alta y observa qué se despierta en ti.
A continuación, encontrarás diferentes invitaciones. Intenta hacer los ejercicios en el orden que te propongo. Recuerda que tendrás dos días para mover y observar esta energía.
- Video de YouTube
- Meditación de corazón, siembra de intención y preguntas
- Escritura automática
- Video “Mi sentir es mi poder” y cita Greeg Braden
- Meditación “La sabiduría del corazón”
Abrir el corazón
Meditación corazón, siembra de intención y preguntas
CITA LIBRO: La resiliencia del corazón. Greeg Braden
“En todos los momentos de todos los días, en nuestro interior tiene lugar una conversación. Es, sin duda, una de las comunicaciones de mayor importancia que jamás mantendremos. Es el diálogo mudo, a menudo subconsciente e inacabable, de las señales basadas en la emoción entre el corazón y el cerebro. La razón de que esta conversación sea de tan vital importancia es que la calidad de la señal emocional que el primero envía al segundo determina las sustancias químicas que este libera en el cuerpo. Cuando sentimos emociones que habitualmente llamaríamos negativas (por ejemplo, enfado, odio, celos y cólera), el corazón envía al cerebro una señal que refleja nuestros sentimientos. Las emociones de este tipo son irregulares y caóticas, y este es exactamente el aspecto de la señal que envían al cerebro. Imagina los monitores que recogen las subidas y bajadas de las acciones en la bolsa cualquier día extraño o volátil, y te harás una idea del tipo de señales que creamos en el corazón en momentos de caos
El cuerpo humano interpreta estas señales como estrés y pone en marcha los mecanismos que nos ayudan a reaccionar adecuadamente a él. El estrés de las emociones negativas sube los niveles de cortisol y adrenalina de la sangre –las habitualmente llamadas hormonas del estrés, que nos preparan para una reacción rápida y potente contra lo que nos lo causa.
Los estudios demuestran que cuando generamos sentimientos positivos, como el aprecio, el cariño, la gratitud y la comprensión, la señal que va del corazón al cerebro se armoniza mejor para reflejar la calidad de las emociones. Ante una señal armonizada, no es necesaria ninguna reacción de luchar o huir. Las hormonas del estrés disminuyen, lo cual permite que el corazón y el cerebro produzcan sustancias químicas que mejoren el sistema inmunitario y la cantidad de dehidroepiandrosterona (DHEA), precursora de todas las demás hormonas del cuerpo.
Esté basada en los sentimientos que el estrés genera o en la armonía, la conversación entre el corazón y el cerebro –concretamente entre las neuritas sensoriales cardíacas y las neuronas cerebrales– se mantiene de manera constante como un diálogo de muy baja frecuencia. Esta conversación es la que genera la armonía de la coherencia entre el corazón y el cerebro antes mencionada. Cuando la coherencia es óptima, la frecuencia es de aproximadamente 0,10 hercios. Se trata, efectivamente, de una vibración muy débil, por debajo del umbral de los 20 hercios, que suele ser la frecuencia más baja que las personas podemos detectar sin ayuda. Sin embargo, otras formas de vida pueden detectar una frecuencia de 0,10 hercios, por ejemplo las ballenas y algunos peces. Y se cree que esta frecuencia es la que desempeña un papel esencial en las señales subconscientes que detectamos cuando estamos en presencia de otros corazones: las «vibraciones» que nos llegan de las personas y de algunos animales. En este sentido, lo importante para nosotros es que la calidad de la señal, nuestra coherencia corazón-cerebro, va unida directamente a la calidad de la emoción que sentimos en el corazón.
Este es uno de los puntos en los que ciencia y espiritualidad se solapan hermosamente. La ciencia explica la relación eléctrica entre el corazón y el cerebro, y las antiguas prácticas y técnicas espirituales han ayudado a los seres humanos a aplicar esta relación a su vida –y a hacerlo sin ninguna explicación científica–. Lo más probable es que no sea casualidad que las rigurosas técnicas científicas desarrolladas por los investigadores del IHM se asemejen tanto a algunas de las antiguas tradiciones que aún se mantienen en los monasterios y en la sabiduría popular de los pueblos indígenas. Todos aprendemos de forma diferente, y creo que cuando algo es verdad, se manifiesta en el mundo en diferentes formas para reflejar los diversos niveles de aprendizaje.”