DÍA 3 y 4
Temáticas: Indagación profunda en nuestro corazón La sabiduría de nuestro cuerpo físico El poder de la respiración
En este módulo te invitaré a ir muy profundo. Durante estos 15 días estarás contemplando e investigando tu ser holístico. Por eso, vas a encontrar varias herramientas enfocadas en la mente, en el cuerpo, en las emociones, en el alma y en la energía. Te quiero invitar a que te regales varios momentos para sentir y contemplar tu corazón antes de sumergirnos en el reconocimiento de nuestra sombra y nuestro contacto con nuestro condicionamiento mental. Para poder profundizar en nuestro corazón es importante sentirnos seguros. Para esto es importante que conozcas cómo funciona tu cuerpo.
Ejercicios:
- Abrir el corazón (meditaciones y escritura)
- Conocer nuestro cuerpo
- El poder de la respiración: ejercicios de respiración
Meditación Visualización y reconocimiento de cómo está el corazón
Meditación Respiración y visualización de luz
Meditación Metta
Mi cuerpo físico
¿Cómo nutro mi cuerpo?
El primer reto al que te quiero invitar es a SENTIR MÁS Y PENSAR MENOS.
Se dice que casi el 80-90% de nuestras conductas están influenciadas por temáticas o acciones inconsciente de nuestro cuerpo, mente y corazón. Muchas de nuestras heridas van a tener su origen en los primeros instantes de vida. La vida prenatal (cuando estamos en la barriga de nuestras madres) es muy importante ya que son nuestros primeros aprendizajes de cuidado, afecto y seguridad.
Cuando nacemos nuestro cerebro aún no esta del todo desarrollado. Te quiero explicar algo básico de nuestro cerebro.
Podemos decir que nuestro cerebro se divide en dos grandes partes. El hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho.
El hemisferio izquierdo se encarga del lenguaje, la interpretación, la lógica, matematicas y el pensamiento lineal.
El hemisferio derecho se encarga de lo noverbal, lo intuitivo, las emociones, pensamiento holístico, imaginación y artes
Cuando nacemos nuestro hemisferio izquierdo y nuestra corteza prefrontal ( centro de la personalidad ) aún no están del todo desarrolladas. Lo que quiere decir que cuando somos bebes, vemos y entendemos el mundo desde la interpretación literal, intuitiva y emocional de nuestro hemisferio izquierdo. Nuestros dolores y miedos se guardan en nuestro inconsciente y en nuestros sistema nervioso.
Esto hace que eventos de nuestra infancia se guarden como grande memorias emocionales. Puede que conductas de nuestra adultez vengan influenciadas por estas primeras memorias de nuestra niñez.
Por esto te quiero retar en sentir más y pensar menos. NO TENEMOS QUE ENTENDER TODO, YA QUE HAY HERIDAS QUE NO LAS VAS A PODER ENTENDER CON LA LOGICA DE TU HEMISFERIO IZQUIERDO.
Nuestro sistema siempre va a buscar nuestra seguridad y supervivencia. Evento y memorias que hayan sido dolorosas o difíciles de gestionar a nivel emocional se reprimen en nuestro inconsciente. Se guardan ya que se “consideran difíciles de integrar a nivel emocional”, esto no quiere decir que se borren. Estas memorias van a influir en nuestras conductas si no las observamos y transformamos.
No se trata de siempre tener que ir al pasado para sanar nuestro presente. Vayamos al pasado para sacar conclusiones, no para justificar nuestras heridas.
Mi invitación es que te permitas sentir todo lo que tu cuerpo, tu mente y tu corazón quieren que tu vivas. Sin juicio. Que te permitas sentirlo todo para observarlo y transformarlo desde tu presente. Te repito, no siempre tienes que entender de donde vienen tus heridas.
Aprender el idioma no lógico de nuestras heridas, traumas y de nuestros sistema nervioso es fundamental para transformarnos.
Por eso acá te quiero compartir la importancia de tener herramientas para regular tu sistema nervioso para que tu inconsciente se siente seguro para sanar.
SISTEMA NERVIOSO
El sistema nervioso se divide en dos partes: central y periférico. El sistema nervioso central incluye el encéfalo y la médula espinal, mientras que el periférico comprende los nervios que conectan el central con el resto del cuerpo. Dentro del periférico, hay un sistema sensitivo (que transporta información desde los receptores) y un sistema motor (que envía información a los efectores).
Respecto a las funciones que tiene podemos decir que se divide en sistema somático y autónomo. El sistema nervioso somático controla las acciones voluntarias, mientras que el autónomo regula funciones involuntarias e incluye el sistema simpático, parasimpático y entérico, este último presente solo en el tubo digestivo.
El sistema nervioso autónomo es la parte de nuestro sistema nervioso que controla las acciones involuntarias, automáticas e inconscientes.
Sistema nervioso simpatico: Su principal función es preparar al cuerpo para una respuesta rápida ante amenazas. Esto incluye aumentar la frecuencia cardíaca, dilatar las vías respiratorias, reducir la actividad digestiva y liberar energía almacenada. Se activa en situaciones de estrés físico o emocional, como miedo, ejercicio intenso o situaciones de emergencia. Esta activación provoca una serie de respuestas fisiológicas que preparan al organismo para la acción. Neurotransmisores: Los principales neurotransmisores del sistema simpático son la norepinefrina (noradrenalina) y la epinefrina (adrenalina), que son liberados en situaciones de excitación. Efectos fisiológicos: Aumento de la frecuencia y fuerza del latido cardíaco. Dilatación de las pupilas. Aumento de la presión arterial. Dilatación de las vías respiratorias. Reducción de la actividad en los órganos digestivos. Aumento del flujo sanguíneo a los músculos esqueléticos. SISTEMA NERVIOSO PARASIMPATICO Se encarga de conservar la energía y promover actividades de restauración y descanso en el cuerpo. Su principal función es contrarrestar las acciones del sistema nervioso simpático, promoviendo la relajación, la digestión y la restauración de los niveles de energía. Se activa en situaciones de calma y relajación, después de que ha pasado una amenaza o un momento de estrés. Su activación promueve la disminución de la frecuencia cardíaca, la constricción de las vías respiratorias, el aumento de la actividad digestiva y la conservación de la energía almacenada. Neurotransmisores: Los neurotransmisores principales del sistema nervioso parasimpático incluyen la acetilcolina, que es liberada por las fibras nerviosas parasimpáticas para transmitir señales a los órganos efectores. Efectos fisiológicos: Disminución de la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Constricción de las pupilas. Aumento de la actividad digestiva. Contraer las vías respiratorias. Promover la relajación y la restauración. Estructura: El sistema nervioso parasimpático está compuesto por nervios craneales y sacros, y sus fibras nerviosas se originan en el tronco encefálico y la médula sacra. Estas fibras se extienden hacia los órganos internos para llevar a cabo sus funciones de conservación de energía y restauración. |
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El poder de mi respiración
La respiración consciente es fundamental para la disminución de la ansiedad. Cuando estamos alertas y ansiosos, se activa el sistema nervioso simpático. Este le envía la señal a todo el cuerpo de activarse para luchar o huir. Nuestro corazón bombea sangre más rápido, los músculos se tensan, la respiración se acelera. Se activa nuestro estado más animal.
Por medio de la respiración amplia, profunda y larga podemos desactivar este sistema. La respiración por la nariz y de forma abdominal activa el sistema nervioso parasimpático, logrando que el cuerpo se calme y se relaje.
- Inhala por nariz
- Exhala por la nariz o por la boca
- Respira desde el abdomen
- Puedes poner una mano en contacto con la piel de tu abdomen para sentir el movimiento.