Medicina de le tierra
Para mí, una de las mayores maestras es la Madre Naturaleza.
Constantemente nos está ofreciendo grandes lecciones de vida, y hoy quiero compartirte diferentes herramientas que puedes implementar para conectar con su sabiduría.
Al inicio de este viaje encontrarás un botiquín básico con infusiones y baños elaborados con distintas plantas, pensados para nutrir tu bienestar mental, corporal y espiritual.
GRANDES ENSEÑANZAS
Plantas y flores
- Todo se mueve en un ciclo perfecto.
- Crecer requiere paciencia.
- No todas las plantas son iguales, ni crecen de la misma forma.
- Las plantas no fuerzan su crecimiento; solo confían en la luz.
- Cada semilla florece en su propio tiempo.
- Incluso cuando no se ve, la semilla está germinando.
- Las flores nos enseñan que la belleza nace del proceso, no del resultado.
- No se puede estar florecida todo el año. Hay épocas de siembra, de reposo y de renacimiento.
- Las hojas que caen no significan pérdida, sino espacio para lo nuevo.
Árboles y raíces
- La profundidad nos da fortaleza y sostén.
- Cuanto más profundas son tus raíces, más alto puedes crecer.
- Los árboles nos recuerdan que es posible ser firmes y flexibles al mismo tiempo.
- Para florecer hacia el cielo, primero hay que enraizarse en la tierra.
- Un árbol no teme al invierno: confía en que volverá la primavera.
- Las raíces invisibles son las que sostienen lo visible.
- Cada anillo en el tronco guarda la memoria de una transformación.
Agua, ríos y océanos
- El agua fluye cuando dejas ir lo que la estanca.
- Su sutileza y su poder son capaces de transformar la piedra más dura.
- Puedes ser al mismo tiempo calma y tormenta, delicadeza y fuerza.
- Eres la ola y al mismo tiempo el océano entero.
- El río no se preocupa por el destino; confía en su cauce.
- El agua enseña que la flexibilidad no es debilidad, sino sabiduría.
- Cuando el agua se detiene, se enturbia; cuando fluye, se purifica.
Viento y aire
- Puedes cambiar de dirección y velocidad siempre que quieras.
- El viento no se ve, pero transforma todo a su paso.
- El aire nos recuerda que la libertad también es invisible.
- Respirar es permitir que la vida entre y salga sin resistencia.
Fuego
- El fuego transforma sin pedir permiso.
- Enseña que destruir también puede ser crear.
Tierra
- La tierra todo lo recibe, todo lo transforma y nada rechaza.
- Es paciente: sabe que todo vuelve a su tiempo.
- Nos enseña el valor de la constancia y la presencia.
- Nada crece sin antes tocar la oscuridad de la tierra.
- La tierra es la alquimista de la vida.
Animales y sabiduría instintiva
- Los pájaros aprenden a volar cuando se atreven a saltar del nido.
- Las mariposas nos recuerdan que la transformación requiere silencio y entrega.
- Los lobos confían en su intuición y en la fuerza del grupo.
- El colibrí enseña que la ligereza es también fortaleza.
- Las tortugas avanzan lento, pero siempre llegan.
- El caballo corre libre solo cuando confía en su instinto.
Cielos, luna y sol
- La luna enseña que la oscuridad también es parte de la luz.
- No necesitas brillar todo el tiempo; también puedes menguar y descansar.
- El sol sale cada día, recordándonos que siempre hay una nueva oportunidad.
- Cada amanecer es una invitación a renacer.
- La noche no apaga la vida: la transforma.
Grounding
Recuerda que somos energía. Nuestros cuerpos funcionan eléctricamente. Esto quiere decir que somos seres eléctricos que emiten y captan energía. El grounding es una técnica con la que aprovechamos el campo eléctrico de la tierra para nuestro bienestar. Cuando no estamos en bienestar, es probable que estemos experimentando un desequilibrio entre iones positivos y negativos. La tierra tiene una carga eléctrica poderosa y llena de antioxidantes (electrones de carga negativa), lo que hace que cuando entramos en contacto con ella, nuestro cuerpo eléctrico vuelve con más facilidad a un estado de armonía energética debido a la transferencia de electrones de la tierra al cuerpo humano. Para comprender la ciencia detrás del grounding o earthing es importante adentrarse en dos conceptos. Radicales libres: son compuestos químicos altamente reactivos que tienen una función en algunos procesos normales de nuestras células, pero que cuando se presentan en altas cantidades alteran las proteínas, membrana e incluso el ADN. Nuestro cuerpo crea de forma natural radicales libres. Su exceso en el cuerpo se explica por toxinas presentes en el ambiente y en algunos metales. Antioxidantes: electrones de carga negativa. Son compuestos químicos que previenen el daño celular. Estas sustancias interactúan con los radicales libres y los neutralizan. La tierra es una de las mayores fuentes naturales de antioxidantes. Como los radicales libres (carga positiva) son los principales responsables de la inflamación y de muchas enfermedades de hoy en día, necesitamos electrones libres (carga negativa) para poder neutralizar esta inflamación y malestar. La tierra neutraliza los radicales libres en el momento en que entramos en contacto con ella
Vamos a enraizarnos Quítate los zapatos y camina sobre la tierra. Cierra los ojos y respira profundo. Siente y visualiza cómo sale de ti energía densa (miedo, tristeza, agitación mental, ansiedad) para entregársela a la tierra. Luego respira profundo y siente cómo te recargas de fortaleza que viene desde el centro de la tierra